Antes de hablar, escucha contenidos como: música, podcasts sencillos o series con subtítulos en inglés que te ayudarán a familiarizarte con la fonética.
Enfócate en las 500 palabras más usadas. Con ellas, puedes entender el 60% de las conversaciones cotidianas.
Poner post-its con los nombres de los objetos en tu casa ayuda a que tu cerebro asocie la imagen con la palabra sin pasar por el español.